Ya estamos a miércoles, hoy las clases son un poco más amenas que el resto de los días, aunque no mucho, pero bueno es lo que hay.
Doug y yo entramos en el instituto tenemos que ir al segundo piso que es donde damos música, estamos hablando animadamente de grupos de música, más bien discutiendo quién son mejores, cuando de repente algo húmedo me cae sobre la camiseta, ya empezamos con lo bien que estaba estas dos últimas semanas, ya están de nuevo Max y sus lame culos molestándome, sinceramente no se porque la pagan conmigo, yo no les he hecho nada, ni siquiera les dirijo la palabra, mientras solo sea que me tiren cosas y no vayan a más...
_Vamos al baño.-me dice Doug-
_No hace falta en serio, ya voy sola, ve a clase.-le doy un beso en la mejilla-
_Segura?¿.-asiento-vale, luego nos vemos.
Voy dirección al baño a ver si puedo quitarme un poco la mancha, por suerte todo el mundo está en clase, así no podrán verme ni reírse de mí, aunque en realidad lo harán luego.
Estoy delante del espejo intentándome quitar la mancha cuando alguien entra dentro, no me doy la vuelta, será alguna chica que necesitaba ir al baño.
_Pero mira a quien tenemos aquí....
Sigo a lo mío sin hacerle caso, ya se cansará y se irá pienso.
_Bonita camiseta...-sonríe-
_Déjame en paz.
Se acerca a mí, me coge del brazo y me da la vuelta, nos quedamos cara con cara, muy juntos.
_Repítelo
_De-ja-me em-paz.-le intento dar un empujón para que se aleje de mí.- imbécil
En menos de un minuto tengo su mano en mi cara, con sus cinco dedos marcados, mis lágrimas luchan por salir pero no voy a llorar delante de él.
_La camiseta te quedaría mejor quitada...-se va acercando a mí, me coge de las muñecas y me empotra contra la pared sin ninguna delicadeza, me sonríe pícaramente y va directo a mis labios, paso por mi cuello, intento quitarme, peor cada vez que me opongo más fuerza pone él y más daño me hace en las muñecas, con una de sus manos me agarra mis muñecas, mientras la otra me quita la camiseta que él mismo me empapó, la tira por alguna parte del baño, baja lamiendo el cuello hasta llegar a mis pechos, los cuales muerde con bastante fuerza doy un grito pero me calla con un beso, la mano que tiene libre baja hacia la zona prohibida, introduce dos de sus dedos ahí, no tiene compasión hacia mí lo hace lo mas rápido y mas fuerte que puede, mientas me besa para que no se me oiga chillar, en ese momento no puedo aguantar más lágrimas y salen una detrás de otra, ahora es ese momento en que entra el chico del que estás enamorado y te arropa en sus brazos diciéndote que no pasa nada que todo ya ha acabado, pero esto no es nada de eso, se baja sus pantalones y me introduce una de mis manos en sus calzoncillos para que le haga una paja, me resisto y al ver que no quiero me da la vuelta e introduce su pene, y entra dentro de mí con dureza, cada vez más y más rápido, hasta tan punto que noto que se está corriendo dentro de mí.
_Ahora si que lloras eehh.- me dice en el oído-espero que no se entere de esto nadie porque sino te vas a enterar.-me besa-ha sido el mejor polvo de mi vida.
Sale como si no hubiera pasado nada, lloro no puedo dejar de llorar, recojo mi ropa que está esparcida por todo el baño, me visto como puedo, estoy temblando, me lavo un poco la cara para que no se note mucho que he estado llorando, me tapo un poco el cuerpo ya que lo que ha sucedido ha dejado bastantes marcas, y salgo en dirección a la siguiente clase.
_Has tardado mucho.- me dice Doug-
_Lo siento, pero me he quedado fuera, no era plan de entrar a mitad de clase...-sonrío, me asombro de la capacidad que tengo que ocultar las cosas y más a Doug que me conoce mejor yo misma-
Recojo los libros de la asignatura que me toca, Español, me despido de Doug, es la única asignatura que no estamos en la misma clase.
Me dirijo hacia el aula veintitrés, somos muy pocos en clase a penas somos seis, no es que me haga mucha ilusión esta asignatura pero cuando me enteré quien la había cogido no me lo pensé dos veces., si esta él, Danny, es un año mayor que yo, pero ha repetido, nos sentamos juntos, no por gusto, bueno por mi parte sí, por la parte de él se que no, pero el profesor nos ha puesto asé sentados hasta final de curso.
_Hola.-digo entrando en clase hay cuatro personas, nadie contesta.-genial...-sigo en un susurro-
Me siento en mi sitio y espero a que toque el profesor y toque el timbre, a los dos minutos entra él, se sienta al lado mío y sonríe, me esta sonriendo a mi?¿?¡ pienso, bah no creo.
_Hola.-dice con su perfecta pero imperfecta dentadura-
_ho-la.-me sale una sonrisa de idiota.
Entra el profesor, empieza a dar la clase, hoy no esto atendiendo, tengo la cabeza en otra cosa, en concreto en lo que me ha pasado apenas media hora, y una lágrima traicionara sale, me la quito rápidamente para que nadie se de cuenta, pero creo que ya es demasiado tarde, Danny me acerca un papelito que tiene algo escrito, lo abro y lo miro:
"¿Te pasa algo?"
Le miro y niego con la cabeza, y sonrío, me guardo el papelito y lo guardo, me llamaréis tota por guardar un papel que solo pone eso, pero ese papel lo ha escrito él y es posible que no nos volvamos a hablar así que prefiero guardarlo como recuerdo.
Cinco minutos antes de que acabe la clase, el profesor explica que tenemos que hacer un trabajo por parejas, nos explica lo que teníamos que hacer y como hacerlo.
_¿Podemos elegir nosotros?-pregunta mi compañero-
_No, de echo ya tengo las parejas.-dice- ya que has preguntado señor Jones serás el primero en saberlo, su pareja es Kate., y el trabajo será para dentro de un mes.
¿Qué? ¿Qué? ¿Danny mi compañero? No, no pudeser real, debo de estar soñando, me pellizco sin que los demás se enteren, auch, no estoy soñando estoy en la realidad, se lo tengo que contar a Doug y a Thomas, toca el timbre y salgo corriendo pero alguien me detiene.
_¿Puedes quedar esta tarde?.-me suelta-
_¿Claro a que hora?
_¿A las cinco en la puerta del instituto?-dice sonriendo-
_Perfecto, hasta luego.
Las horas que quedan de clase se pasan lentas muy lentas, les he contado a los chicos y a Gio lo del trabajo, se pusieron muy contentos por mí ellos sabían lo que sentía por Danny, aunque Thomas me puso una pequeña norma, teníamos que quedar en mi casa, porque él estaba en casa y me podía vigilar, mas bien a Danny, no se fiaba mucho de él.
Al acabar las clases nos fuimos a casa, comimos y nos pusimos a ver un poco la televisión.